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El verano ya está aquí, aunque por las temperaturas que hemos tenido en algunas ciudades desde hace semanas cualquiera diría que se ha retrasado. Verano es sinónimo de buen tiempo, de playa, de descanso, de vacaciones y, por qué no, de deporte.

Lo ideal es que hagamos deporte durante todo el año, ya sea corriendo, en el gimnasio o simplemente saliendo a pasear por la montaña de vez en cuando, pero entre el frío, las obligaciones y otras tantas excusas que nos inventamos, acabamos pensando “aprovecharé el verano para hacer más deporte
Ni las prisas ni los excesos son buenos y, por mucho que se repita esto, siempre habrá quien salga a entrenar a lo loco, así que hoy te traemos unos buenos consejos para correr en verano de la mejor forma posible.
Nuestro plan de entrenamiento debe adaptarse a las condiciones y necesidades del corredor. Correr está de moda, de eso ya no hay duda, pero lo que no se puede hacer es querer alcanzar un objetivo para el que físicamente no se está preparado. Uno no puede ponerse las zapatillas un día tras años de inactividad y querer debutar en X distancia semanas después.
Nuestro cuerpo necesita adaptarse a los cambios, a los nuevos esfuerzos, a las condiciones climáticas. Todos los entrenamientos no se adaptan a todas las personas, deben ser individualizados y no dudes en pedir consejos a profesionales, que para eso están y seguro que te ayudarán a resolver decenas de dudas.
El primer consejo es básico, pero fundamental: intentar evitar las horas en las que sol cae a plomo. Es decir, lo ideal es salir a entrenar a primera hora de la mañana o a última de la tarde, cuando ya está anocheciendo (y aun así es probable que tras todo el día el bochorno sea evidente). Hay que hacer el esfuerzo y madrugar, además uno empieza el día activo y eso se nota durante toda la jornada. El combo perfecto se da si estás de vacaciones y además tienes playa/piscina cerca: un baño tras el entrenamiento es gloria.
Utiliza ropa adecuada, fresca, con colores claros y transpirables, todo sea por mantener la temperatura del cuerpo bajo control. No hay duda de que te pondrás moreno/a, pero la piel también hay que protegerla, así que tira de cremas de protección solar.
 La hidratación es primordial, antes, durante y después del ejercicio. Si ya de por sí tenemos que beber durante el día a día, si tienes previsto entrenar prepara a tu cuerpo para ello. De cara al tiempo de entrenamiento llévate una botella/bidón/mochila para hidratarte y refrescarte.
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