Acabar una carrera no es tan complicado si le dedicamos el entrenamiento necesario. Incluso hacer un maratón está al alcance de muchos corredores con una base previa. Lo difícil es hacerlo en el menor tiempo posible. Es en este proceso, en el de querer avanzar más de lo que toca, es cuando aparecen las lesiones.

Descansa

Para evitarlas, es imprescindible entrenar de manera constante y progresiva. No aumentes más de un 10% el volumen de kilómetros de una semana a otra . Suma kilómetros aumentando los ritmos y permitiendo al cuerpo su merecido descanso para que la lesión no nos visite.

Mira por donde vas

También puedes “jugar” con las superficies. El asfalto es muy duro para empezar y aumenta el impacto para las articulaciones. Intenta correr en caminos, césped e incluso por la playa.

Fisio

Aunque no existe una evidencia científica fuerte, el masaje es uno de los métodos de prevención más habituales y agradables para evitar las temidas lesiones. No hace falta ir al fisioterapeuta cada semana, pero una vez al mes te ayudará a entrenar mejor (o te lo puedes tomar como el premio a un ciclo de carga de tres o cuatro semanas).

El frio, tu mejor aliado

Para el resto de las semanas es recomendable baños de contraste (un minuto en agua fría, otro en agua caliente y repetir el ciclo varias veces) o, en todo caso, el baño de agua fría. En invierno es más difícil que en verano, pero el éxito está asegurado. Al terminar una sesión muy intensa, coloca tus piernas en agua fría (o agua con hielo) durante un mínimo de cinco minutos. Tus músculos te lo agradecerán al día siguiente.article-10-mandamientos-para-prevenir-lesiones-54913d10f1bd2

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